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Los bancos estadounidenses con más de US$ 50.000 millones en activos, equivalentes a unas 113 instituciones, pagarán los costos que ascienden a US$ 15.800 millones por los depósitos no asegurados, por la FDIC.

Entre los economistas se ha vuelto casi un axioma decir que “en la economía no hay almuerzo gratis”, que significa que cualquier beneficio que se reciba siempre tiene un costo asociado, así lo paguen otros.

Tras las liquidaciones de Silicon Valley Bank (SVB) y Signature Bank, la Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC, por sus siglas en inglés, el organismo que garantiza los depósitos de los ahorradores cuando un banco quiebra) garantizó que los depositantes recuperarían todo su dinero, estuviera o no asegurado, y que los costos de ese rescate no iban a recaer en los contribuyentes. Dos meses más tarde y con las heridas todavía abiertas, la FDIC ha propuesto una norma para que sean los grandes bancos los que se hagan cargo de ese hueco que ahora tiene el FDIC. En Estados Unidos, las cuentas están aseguradas hasta los 250.000 dólares. De aprobarse este plan, cuya propuesta normativa entra ahora en una fase de consulta, durante los próximos 60 días comenzaría en 2024.

Lo que no hay duda es que las autoridades estadounidenses quieren que sean los grandes bancos los que paguen las recientes quiebras bancarias.

Este jueves la FDIC ha propuesto un «plan especial» para recuperar los costos que le han supuesto las quiebras de los bancos mencionados, que ascienden a los 15.800 millones de dólares, según sus cálculos, que se corresponden con los depósitos no cubiertos. En total, serán 113 bancos estadounidenses los que saldrán al rescate de los colapsados, siempre entidades de gran tamaño, con activos con un valor superior a los 50.000 millones de dólares, señaló elEconomista.es.

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Los nombres que primero se vienen a la cabeza son los de la gran banca de Wall Street, con activos superiores a dicha cifra, como JP Morgan, Bank of America (BofA), Citigroup, Wells Fargo, U.S. Bancorp o Goldman Sachs, y así hasta completar la lista superior al centenar.

La FDIC plantea ir cobrando ese dinero durante dos años (ocho trimestres) a partir del 2024, cuando finalice el primer trimestre. Según esta propuesta, los grandes bancos tendrán que pagar el 0,125% o 12,5 puntos básicos del total de todos sus depósitos no asegurados a cierre de diciembre de 2022, excluyendo los primeros 5.000 millones de dólares. Como se trata de ocho periodos, esto se traduce en que abonarán el 1% de sus fondos no cubiertos cuando termine el calendario completo.

Crisis latente

La banca regional sigue en el epicentro de la tensión. PacWest, Western Alliance o First Horizon han sufrido importantes vaivenes en bolsa desde principios de marzo. Este mismo jueves, la primera de ellas ha notificado una disminución del 9,5% de sus depósitos durante la semana pasada. La entidad ha dicho que está explorando opciones estratégicas para buscar una solución a su situación.